Parece barril sin fondo.
Pan candeal no hay otro tal.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Esa es carne para los perros.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Del viejo el consejo.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El que calla, no dice nada.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
Esta lloviendo sobremojado
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Mal ayuna el que mal come.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
Como es la mujer, así es la casa.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Chiquita, pero matona.
El que necesita, te visita.
Más obrar que hablar.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".