La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Compañía, ni con la cobija.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Detrás de la leche nada eches.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Fraile convidado echa el paso largo.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Santo que mea, maldito sea.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
A cama chica, echarse en medio.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
A cada lechón le llega su noche buena.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
El buen instrumento saca maestro.
Las boñigas de los caballos no son higos
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Cual el tiempo, tal el tiento.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Eres lo que comes.
Mal se saca agua de la piedra.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Un perro sabe donde se tira comida.
El hambre es una fea bestia
A nadie le amarga un dulce.
Ama profunda y apasionadamente.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.