Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Callar como puta tuerta.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Es más agrio que un limón.
Año lluvioso, échate de codo.
A la fortuna, por los cuernos.
Cojo con miedo, corre ligero.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Escucha el viento... que inspira
Cada perro, con su hueso.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Es tiempo de vacas flacas
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Casa de esquina, para mi vecina.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Aire gallego, escoba del cielo.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Sal derramada, quimera armada.
A braga rota, compañón sano.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
No nada más de pan vive el hombre.
Al hambre no hay pan negro.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
A tres azadonadas, sacar agua.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Como canta el abad responde el monaguillo.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Más ordinario que una monja en guayos.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Gente castellana, gente sana.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Antes doblar que quebrar.