Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
La carne de burro no es transparente.
De casta le viene al galgo.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
Nunca falta de que reírse.
Mas vale ser afilador que labrador.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
No falta un burro en un mal paso.
Meterse en la boca del lobo.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Oveja chiquita siempre es corderita.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Cabra coja, mal sestea.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Búho que come, o muere.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Comer sin vino, comer canino.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Untar la carreta para que no chirrié.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Deja que el buey mee que descansa.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Cavas tu tumba con los dientes.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.