En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
De cabo a sargento, y no está contento.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Mal se caza con perros desganados.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Es puerco de la misma manada.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
El león, no es como lo pintan.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
No coma cuento coma carne.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
A palabra necias, oídos sordos.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
El que más mira menos ve.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.