No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Faldas largas, algo ocultan.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Todo hombre tiene su manía.
A brutos da el juego.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
No solo de pan vive el hombre.
Padecer cochura por hermosura.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Lo que se da no se quita.
Haciendo y vendiendo irás subiendo.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
A mala lluvia, buen paraguas.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Así se mete, como piojo en costura.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
El vino malo es mejor que el agua buena.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Antes huir que morir.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Cuanto más tienes, más quieres.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
No hay don sin din.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Tan bueno es mi gato que no caza ratones.
Mande el que puede, y obedece el que debe.