Al freír será el reír.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
Manos de sastre no ensucian la tela.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Ya los perros buscan sombra.
A ojo de buen cubero.
No dejar títere con cabeza.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
La ocasión llega, llama y no espera.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Decir refranes es decir verdades.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
El perro que raspa,no muerde.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Lleva más cisco que carbón.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Un suspiro es poco alivio.
La costumbre vence a la ley.
Lo que por agua viene por agua se va.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
El hombre es un animal de costumbre.
El inicio es la mitad de la tarea.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
Yerro es ir de caza sin perro.
Pobreza, víspera de vileza.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Callando el necio, se hace discreto.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.