Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
la ropa son alas.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Te están dando Atol con el dedo.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
A buen bosque vas por leña.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Agarrando aunque sea fallo.
Cada tonto tiene su manía.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Hay que cortar por lo sano.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Quien tenga tiempo que no espere
Disfruta solo los placeres del momento.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Pintada en los WC.
El interés es más fuerte que el amor.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
El hambre es la buena, no la comida.
La verdad siempre sale a flote.
Cuentas viejas líos y quejas.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
El muerto en la guerra no sacó ningún provecho.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Estamos tan ocupados llevando a cabo lo urgente que no nos queda lugar para lo importante.
Más vale tender la mano que el cuello.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Desee bien, sea bueno.