El tiempo es oro, la salud tesoro.
Ir de trapillo.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
El que poco tiene a poco aspira.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Casa compuesta, caja en la puerta.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Compañía, ni con la cobija.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Menos perro, menos pulgas.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
El que la ley establece, guardarla debe.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Las migas son también pan.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
A palabra necias, oídos sordos.
A caballo que se empaca, dale estaca.
El buen paño dentro del arca se vende.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Más dañado que agua de florero.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Cada palito tiene su humito.
No te asombres por poca cosa.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.