El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Mal se saca agua de la piedra.
La caridad empieza por casa.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Esa es carne para los perros.
Haz favores y harás traidores.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
No te salgas por la tangente.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Del viejo el consejo.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Quien no tiene quiere más.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Casa de mantener, castillo de defender.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Hablando nos entendemos.
Más obrar que hablar.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Araña de día, carta o alegría.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Hablar con bestias es para molestias.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Agua tardera, agua maicera.
Cada fracaso nos hace más listos.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Qué es una raya más para el tigre.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Bien urde quien bien trama.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.