Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
La caridad empieza por casa.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Mal se saca agua de la piedra.
Esa es carne para los perros.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Haz favores y harás traidores.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
No te salgas por la tangente.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Del viejo el consejo.
Casa de mantener, castillo de defender.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Quien no tiene quiere más.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Hablando nos entendemos.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Más obrar que hablar.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Hablar con bestias es para molestias.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Araña de día, carta o alegría.
Cada fracaso nos hace más listos.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Agua tardera, agua maicera.
Bien urde quien bien trama.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Qué es una raya más para el tigre.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.