Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Lo raro es caro.
El relajo es dulce después del trabajo.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
De dos males, elige el menor.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Todo lo que no se da, se pierde.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Iguales, como cabo de agujeta.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Esto es la misma jeringa pero con diferente bitoque.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Nadie busca ruido con su dinero.
El buen vino, venta trae consigo.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Habiendo don, tiene que haber din.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Molino que no muele, algo le duele.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.