Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Agua tibia, media vida.
Hacer enseña a hacer.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Negocios hay que están bien a las dos partes.
A falta de manos, buenos son los pies.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Salud y pesetas salud completa.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Más aburrido que mico recién cogido.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
La conciencia vale por cien testigos.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Cuanto más haces, menos mereces.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Favores harás, y te arrepentirás.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Hay que dar para recibir.
Obras caritativas, esas son mis misas.