Más ordinario que un sicario en un burro.
Hasta los animales se fastidian.
Lo de balde es caro.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Hacer pinitos.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Buen podador, buen viñador.
Cada cual a lo suyo.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Para que no se espante el borrico por delante.
Dame dineros y no consejos.
Madruga y verás; busca y hallarás.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Para abril, de un grano salen mil.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Malo es callar cuando conviene hablar.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
El llanto alivia el quebranto.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
A buen amigo buen abrigo.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.