Para prosperar, madrugar.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Aceite de oliva, todo mal quita [usado en emplasto].
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
A cada necio agrada su porrada.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Más vale ensalada que hambre.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Más fácil es ganar que conservar.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Mejor solo que mal acompañao.
Bien está lo que bien acaba.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
El que se va no hace falta.
De la discusión surge la luz.