Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
El buen pagador no necesita prenda.
Obra hecha, dinero espera.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
A quien presta nada le resta.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
De todas maneras, aguaderas.
Con la misma vara que midas serás medido.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
La avaricia rompe el saco.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
A fin de año, remienda tu paño.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Saber más que Merlín.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Quien menos procura, alcanza más bien.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
El oficio quita el vicio.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
A tres azadonadas, sacar agua.
La alegría es el mayor bien de la vida.
A fullero, fullero y medio.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Para colmo de males, tratar con animales.
Haciendo se aprende a hacer.
Refranes y consejos todos son buenos.
La suerte es de quien la tiene.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Ayúdate que Dios te ayudará.