Fea con gracia, mejor que guapa.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
No hay cosa que no tenga su contra.
El que se brinda se sobra.
Me importa un bledo.
Al malo, lo mejora el palo.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
El sentido común es, el menos común que ves.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Palos con gusto no duelen.
La esperanza es el pan de los pobres.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
Un buen plan al que se llega pronto y se aplica vigorosamente es mejor que un plan perfecto al que se llega tarde y se ejecuta mal.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Redondear la arepa.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Una vez al año no hace daño.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Boticario sin botica, nada significa.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
En hacer bien nunca se pierde.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
El que busca, encuentra.
Una abeja vale más que mil moscas
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.