Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Mejor prevenir que lamentar.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Una buena dote es un lecho de espinos
Lo bueno dura poco.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
La buena uva hace buena pasa.
Igual con igual va bien cada cual.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
El que guarda siempre encuentra.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Haz favores y te los pagarán a coces.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Malo es quien es bueno por interés.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Tienes más salidas que una autopista.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Del ocio nace el feo negocio.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
La vecindad es fuente de amistad.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Buen amigo es el dinero.