Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
En la causa está el remedio.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Más vale que sobre que no que falte.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Sacar los trapos al sol.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
El que más hace, menos alcanza.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Todo lo mudable es poco estimable.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
En la unión está la fuerza.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Todo problema tiene una solucíon.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Nadie perdona que le hagan un favor.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Ruin amigo no vale un higo.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Buena mula, mala bestia.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.