De tal árbol tal astilla.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Hay gustos que merecen palos.
Quien mucho da mucho recibe.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Gente pobre no necesita criados.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Una palabra al oído se oye de lejos.
El mundo es de la gente activa
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Mira que no está el horno para bollos.
El dinero no compra la felicidad.
Por un clavo se pierde una herradura.
El más avisado cae.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
La mejor palabra es la que no se dice.
Según serás, así merecerás.
Entre amigos no hay cumplidos.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Bollo de monja, costal de trigo.
Palabras melosas, siempre engañosas.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
La lima, lima a la lima.
Untar la carreta para que no chirrié.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.