El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Detrás de los pedos viene la mierda.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Quitada la causa se quita el pecado.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Cada cosa nace para su semejante.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Vale más buena cara que un montón de halagos
El nuevo paga novicial.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
El que ríe el último, ríe mejor.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Febrero el corto, el pan de todos.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Por diferente camino, se llega al mismo destino.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
De mercader a ladrón, un escalón.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
El vino con el amigo.
Una respuesta amable mitiga la ira.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
En largos caminos se conocen los amigos.
Poca hiel hace amarga mucha miel.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.