Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Más chulo que un ocho.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Se heredan dinero y deudas
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Con pan, hasta las sopas.
Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Dios da, nunca vende.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Palabras de santo, uñas de gato.
Después de muerto Juan, saca el orinal.
Dar una de cal y otra de arena.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Comer de su propio cocinado.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
El hábito es una camisa de hierro.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Ese huevito quiere sal
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
El oro luce, y la virtud reluce.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.