El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Este batea y corre para tercera.
Salud y fuerza en el canuto.
Junio brillante, año abundante.
Tinto con jamón es buena inyección.
Antes de criticar, mírate la cola.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
La carrera de tonto se estudia pronto.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Es más el ruido que las nueces.
La casa quemada, acudir con el agua.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Zapato que aprieta, no me peta.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Bueno es el gato, si no te araña.
Besugo de enero vale un carnero.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Una buena campana se siente de lejos.
Puerta de villa, puerta de vida.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
De sabios es cambiar de parecer.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
De ninguno seas muy compañero.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Mucho ojo, que la vista erro.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Juego mayor quita menor.