Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Dios tarda, pero no olvida.
Hijos y mujer añaden menester.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Un "quizá" ni ata ni desata.
No dejes camino por vereda.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Haz el bien y olvídalo.
A gran chatera, gran pechera.
Despedida de borrachos.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
El pez muere por su propia boca.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
A lo que no puedas, no te atrevas.
El gusto se rompe en géneros.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
El peor de los males es tratar con animales.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
La verdad padece, pero no perece.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
A pan duro, diente agudo.
En el medio está la virtud.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Jugar bien sus cartas.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.