Hay algo más en ello que un arenque vacío
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
A calza corta, agujeta larga.
Ver para creer.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
La mala costurera, larga la hebra.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Hoy figura, mañana sepultura.
Orden y contraorden, desorden.
Hablar a calzón "quitao".
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Marido, comprad vino; que no lino.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Las noticias malas nunca llegan solas.
A veces sale más caro el collar que el perro.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
Tal para cual.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Jugar la vida al tablero.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Bien canta Marta después de harta.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Con el callar, vencerás.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Firma papel y te encadenarás a él.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.