Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Quien guarda valores, padece temores.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
A candil muerto, todo es prieto.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Amor de niña, agua en cestillla.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Juntos pero no revueltos.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Más vale callar que con borrico hablar.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Ve delante cuando huyeres.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
La soga, tras el caldero.
Abuso no quita uso.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
El que fía, salió a cobrar.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
En largos caminos se conocen los amigos.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
A mucho vino, poco tino.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Moro viejo, mal cristiano.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Antes doblar que quebrar.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.