En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
A flores nuevas, afeite perdido.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Las cañas se vuelven lanzas.
El que persevera triunfa.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Ladran, pues cabalgo.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Sacar las castañas del fuego.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
El que de joven corre, de viejo trota.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Muchos Trueno y nada de auga.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
De la vista nace el amor.
Lo que no conviene no viene.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
El que nace postrero, llora primero.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Honor a quien honor merece.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
A la hija, tápala la rendija.
Tan rápido como un chisme.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
La morena, de azul llena.
No escupas contra el viento.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.