Ya que no eres casto, sé cauto.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Con los descuidados, medran los abogados.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prision.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Casa de capellán, la peor del lugar.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Tripa vacía, suena pronto.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
La vida no es senda de rosas.
Hijo mimado, hijo malcriado.
El que es mandado no es culpado.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
A escote, no hay nada caro.
Can que mucho lame, saca sangre.