Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Burla pesada, en veras acaba.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
El corazón nunca es engañador.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Calumnia, que algo queda.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Confesión hecha, penitencia espera.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
A gran salto, gran quebranto.
A amo ruin, mozo malsín.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Favor publicado, favor deshonrado.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
En casa del que jura, no faltará desventura.
De luengas vías, luengas mentiras.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
A padre avaro, hijo pródigo.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Más vale amante bandido que novio jodido.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Difama, que algo queda.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.