Bonitas palabras al más listo engañan.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Más pica espuela de celos que de aceros.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
El interés mata la amistad
Ir de trapillo.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Juramento, juro y miento.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Favores harás, y te arrepentirás.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Los celos ciegan la razón.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Al mal amor, puñaladas.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
A amante que no es osado, dale de lado.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Obra con amores y no con buenas razones.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Amor con casada, vida arriesgada.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
A más años, más desengaños.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Del odio al amor hay solo un paso.
Los celos son malos consejeros.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.