Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Casa hecha, sepultura abierta.
Eres más puta que las gallinas.
Echar confites a un cochino, es desatino.
De lo perdido, lo que aparezca.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Quién más te quiere, te hará llorar.
A mal Cristo, mucha sangre.
Juego y bebida, casa perdida.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Al enemigo, ni agua.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
El corazón conoce la amargura del alma.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
De cuentos suele irse a chismes.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Es más infeliz que una mata de habas.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Honra sin provecho la digo pecho.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Jugar al abejón con alguien.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Amores nuevos olvidan los viejos.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
A los enemigos bárreles el camino.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.