Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
La ley de Dios no come trampa.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Sobre advertencia no hay engaño.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
El mal trago pasarlo pronto.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
En esta vida no hay dicha cumplida.
La mentira produce flores, pero no frutos.
el fracaso es la madre del éxito.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Estás entre la espada y la pared.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Dios castiga sin palo ni piedra
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Quien ama, teme.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Mi secreto, en mi pecho.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Donde no hay celos no hay amor.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.