El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Amor y vino, sin desatino.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Más honor que honores.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Los celos son el gusano del amor.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
A mejor cazador se le va la paloma.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
El juez injusto, colgado de un saúco.
A buen servicio, mal galardón.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Muerte y venta deshace renta.
Hay desgracias con suerte.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Casamiento malo, presto es concertado.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Putas y frailes andan a pares.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
A buenos ocios, malos negocios.