Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Amor sin plata, no dura.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Quien mal cae, mal yace.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Madre ardida hace la hija tollida.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Casamiento malo, presto es concertado.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Más vale odiado que olvidado.
Magra olla y gordo testamento.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Un arma es un enemigo para su dueño.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Los celos son el gusano del amor.
El corazón no sabe mentir
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Más vale media mierda que mierda entera.
Más mato la gula que la espada.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Es más terco que una mula.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.