El gato maullador, nunca buen cazador.
Tu quieres que el león me coma.
Tanto pedo para cagar aguado.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
El vino abre el camino.
Ignorante y burro, todo es uno.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Casa de Dios, casa de tos.
Espéjate para que veas cómo eres.
La mano perezosa, pobre es.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Hace más la raposa que la curiosa.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
El ducado nunca huele a robado.
Al calvo pelón como al niño cagón.
El que no te conozca, que te compre.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
La respuesta más rápida es la acción.
Els lladres grans enforquen als petits.
Arte para lograr es el dulce hablar.
En la unión está la fuerza.
Mala yerba, mucho crece.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Gran constipado, culo apretado.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
Vida sin amor, años sin verano
Está en todo menos en misa.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
No hay primera sin segunda
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Lo que haces, encuentras.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Buena razón quita cuestión.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Gallo cantor, acaba en el asador.