Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
La voz del asno no pasa del tejado.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Perro ladrador, poco mordedor.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
La gente mala se muere de vejez.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Quien no tiene quiere más.
La alegría es gemela
Llena o vacía, casa que sea mía.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Chocolate que no tiñe, claro está
Por su nueva silla y freno, el caballo no es más bueno.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
El pájaro no se caga en el nido.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
La vida es un soplo.
A Dios, llamaron tú.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
El zapato más bonito puede lastimar el pie.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
En Abril sale la espiga del cascabil.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
No hay majadero que no muera en su oficio.