A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Agua al higo, que ha llovido.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
En cada casa, un solo amo.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
En casa llena no hay mujer mala.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Unos mueren para que otros hereden.
Nada creas, sino lo que veas.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
El hijo sabe que conoce a su padre.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Esto está color de hormiga.
Pedir más es avaricia.
Virgo viejo, puta segura.
El que la hace, la paga.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Dime matagatos, que he matado un gato.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
No puedes tapar el cielo con la mano.
Un pie calzado y otro descalzo