Son muchos los hijos del muerto.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Ni quito ni pongo rey.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Para que quiere cama el que no duerme.
El ceremonial es el humo de la amistad
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Como vives, juzgas.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
La belleza es un reino que dura poco
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Quien mocos envía, babas espera.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
La ocasión llega, llama y no espera.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
En tu casa, hasta el culo descansa.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
No hay que conejear sin perros.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Oír campanas y no saber dónde.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Mala cosa nunca muere.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
El que parte y reparte toca la mejor parte