Dádiva forzada no merece gracias.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Justo peca en arca abierta.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
A la que parió harto no la engaña un parto.
A mucho amor, mucho perdón.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Hacer de tripas corazón.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
La llaga sana, la mala fama mata.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Componte para el marido y no para el amigo.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Borrón de escribano no es sin engaño.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
El comedido sale jodido.
Refran viejo, nunca miente.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Hombre casado, burro domado.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.