Cree el ladrón que todos son de su condición.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Buey suelto, rey muerto.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
Al espantado, la sombra le basta.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Si eres oveja, te comen los lobos.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
El más cuerdo, más callado.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
El malo mundo está y peor se pondrá.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Camino malo se anda ligero.
Tienes la razón, pero vas preso.
Nunca falta un borracho en una vela.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Yegua cansada, prado halla.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
A caballo comedor, cabestro corto.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Después de un gustazo, un trancazo.
Ese huevito quiere sal
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Muerte y venta deshace renta.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Hacer el primo.
La costumbre vence a la ley.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
El que manda, manda.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.