A quien duerme, duérmele la hacienda.
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Remendar y dar a putas.
Santo Tomás, una y no más.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
La suerte y la muerte no escogen.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Ser lento en dar es como negar.
A fuego y a boda va la aldea toda.
El avariento nunca está contento.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Amigo de todos, loco con todos
El que la hace, la paga.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
[inicio del curso].
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
La palabra emitida no puede recogerse.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
El saber no ocupa lugar.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
La primavera la sangre altera.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
El que se casa, por todo pasa.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Saber cuántas son cinco.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.