Buenas palabras no hacen buen caldo.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Querer matar dos moscas de un golpe
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Ojo por ojo, diente por diente.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Donde hay duda hay libertad.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
La justicia tiene un largo brazo.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
La razón y el agua hasta donde dan.
Hablar con lengua de plata.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
A más oro, menos reposo.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Hacer de un camino, dos mandados.
Lo escrito, escrito esta.
La que fácil llega, fácil se va.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Echarle mucha crema a sus tacos
Habló de putas "La Tacones".
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Buena cara dice buen alma.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Pan no mío, me quita el hastío.
Secreto de tres, secreto no es.
Amigo reconciliado, doble enemigo