Tarde en casar y malcasar, son a la par.
No hay mal tiempo, solo ropa mala.
Tranquilidad viene de tranca.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Aguas tempranas, buena otoñada.
A la larga, todo se arregla.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Quien hizo una...hace dos
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Domingo, domingo, día de pingo.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
No hay herida que no sane que no sea de otra manera que con el tiempo.
El buen enero, frío y seco.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Antes de hablar, pensar.
Nunca te apures para que dures.
¿Qué tiene que ver el culo con las témporas?.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Juntos en las duras y en las maduras.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Cuerpo descansado, dinero vale.
Día de agua, taberna o fragua.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Gente de montaña, gente de maña.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Una palabra deja caer una casa.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Juez con prisa, juez que yerra.
Dios da frío según la ropa.
O te aclimatas, o te aclimueres.