Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
La alegría todo mal espanta
Para todo perdido, algo agarrado.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
La juventud del viejo está en el bolsillo.
El gozo en el pozo.
De tales devociones, tales costurones.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
El amor reina sin ley
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
En el medio está la virtud.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Poderoso caballero es don dinero.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Año de nieves, año de bienes.
Dinero de canto, se va rodando.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
A chico santo, gran vigilia.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
La paciencia es la llave del paraíso.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Es más seguro ser temido que ser amado
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
A cada cajón, su aldabón.
Buena condición vale más que discreción.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Quien no se arriesga no conquista
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Dinero de suegro, dinero de pleito.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Presto rico, presto pobre.
El hable es plata, el silencio es oro.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Jamás se ha quedado el oro de ser robado.