La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Quien desprecia, comprar quiere.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Para abril, de un grano salen mil.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Amar a todos, confiar en nadie.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Lo que se da no se quita.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Poco a poco hila la vieja el copo.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Cada cual ha de llevar su carga.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Olla chica hace la bolsa grande.
Llegar a punto de caramelo.
Bien vivió quien bien se escondió.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
El más avisado cae.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
El que se casa, por todo pasa.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
A la madrastra, el nombre le basta.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Hacer de tripas corazón.
A mucho amor, mucho perdón.
Ande o no ande, caballo grande.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
El dinero diario, es necesario.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
Amor comprado, dale por vendido.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Cuando canta la rana, buena semana.
Dale con que la abuela fuma.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
A su tiempo maduran las brevas.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Nadie da lo que no tiene.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
En vender y comprar, no hay amistad.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.