Mientras ande tu asno, no le des palos.
Matar dos pájaros con una piedra.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Acúsole porque pisó el sol.
Para llegar al destino, hay que iniciar el camino.
Alcanza, quien no cansa.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
El que la deba, que la pague.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Aprende llorando y reirás ganando.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
No seas mono, porque te bailan.
Puta me veas y tú que lo seas.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Llenar el tarro.
No te duermas entre las pajas.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Cada día verás quien peque y pague.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Ya que no eres casto, sé cauto.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Agua que corre, nunca mal coge.
Molino cerrado, contento el asno.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
El que se casa, quiere casa.
Comprar al pobre, vender al rico.
El que fía, o pierde o porfía.
El que poco pide, poco merece.