Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Al mal año, entra nadando.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Meterse en la boca del lobo.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Dar puntadas.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Rey determinado no ha menester consejo.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Al maestro, cuchillada presto.
Cavas tu tumba con los dientes.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Esta lloviendo sobremojado
El que da porque le den, engañado debe ser.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Dos capitanes hunden el barco.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Esposa prudente es don de Dios.
Cara de beato y uñas de gato.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Cada uno con su humo.
Como turco en la neblina.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
El maestro sabe lo que hace.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Hacer el agosto.
El comedido sale jodido.
Cada palo que aguante su vela.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
No te alabes antes de que acabes.
La larga visita la alegría quita.