Regala a la gata y te saltará a la cara.
De diestro a diestro, el más presto.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Dar palos de ciego.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Bien casada, o bien quedada.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Fíate del santo y no le prendas vela.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
El que pestañea pierde.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Un hombre puede lo que sabe
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Más vale la seguridad, que la policía.
Del ahogado, el sombrero.
La verdad siempre sale a flote.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Fuiste con el abogado y ya saliste escaldado.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.