Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Con pan y vino, se anda el camino.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Sin virtud poco vale la salud.
En el pedir no hay engaño.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Más honor que honores.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Atáscate, que hay lodo.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
A perro macho lo capan una sola vez
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
A mala lluvia, buen paraguas.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Socorro tardío, socorro baldío.
Sol puesto, obrero suelto.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
Llegar y besar el santo.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Querer matar dos moscas de un golpe
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Dame venta y te daré cuenta.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Lo raro es caro.
Más vale dar que la carga llevar.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.