El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Todo en la vida tiene su medida.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Dos es compañía, tres multitud.
Al bobo, múdale el juego.
Si vas para volver, no vayas.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Hasta el rabo, todo es toro.
Parto malo, e hija en cabo.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Ningún ladron quiere ser robado.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Estoy hasta las manos.
Esquílalas pero no las desuelles
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Donde uno piensa, otro sueña.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Hablara yo para mañana.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Date a deseo y olerás a poleo.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
A buenos ocios, malos negocios.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Quien desparte lleva la peor parte.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Burro adornado, busca mercado.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
A la gorra, ni quien le corra.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Con el ingrato, no tengas trato.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.